Una ley que protege las domesticas (I)

04 Oct 2017
56 veces

El diputado Gustavo Sánchez, ha presentado a la opinión pública un anteproyecto de ley que tiene por objeto, fundamentalmente; la prohibición del uso de uniformes o distintivos alusivos al quehacer doméstico en centros comerciales y otros lugares públicos ajenos al espacio donde se realiza la labor para la que fue contratado el personal de servicios. Todo ello, con el fin de impedir la exposición de la condición de  servidumbre ante particulares y evitar consecuencias de degradación moral  y sancionar la indignidad a la que son sometidas las trabajadoras del hogar.

El proyecto tiene como base la protección y garantía los de derechos fundamentales de la persona y persigue que se cumpla lo establecido en el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, amparado por el artículo 74, de nuestra Constitución en su numeral (3) el cual establece que:  " Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos...". Visto desde ese punto, el sistema estatutario universal, vinculante a nosotros por el bloque de constitucionalidad, otorga razón inapelable a ese anteproyecto, que a juicio de este humilde servidor; es justo, acorde a los tiempos y loable.

De aprobarse este proyecto y ser convertido en ley , se estaría saldando una deuda histórica con el personal de servicio doméstico, sometido por sus contratantes, a situaciones de vulnerabilidad de sus derechos y se detendría definitivamente, la inobservancia constante y flagrante de la Función esencial del Estado, establecida en su artículo (8) que busca: "la protección efectiva de los derechos de la persona y el respeto de su dignidad".. Sin duda, pisoteada por aquellos que juegan a ser reyes y se mofan con sus actos, de la condición de vulnerabilidad social y económica de sus empleados.

Nuestro Estado consagra como un derecho fundamental la dignidad del hombre, esa por la que apela sea protegida dicho proyecto. Así lo ha expresado el legislador en el artículo 38 de nuestra Carta  Magna "El Estado se fundamenta en el respeto a la dignidad de la persona... La dignidad del ser humano es sagrada, innata e inviolable; su respeto y protección constituyen una responsabilidad esencial de los poderes públicos". Asegurar mediante una herramienta legal la protección efectiva de ese derecho, repara el daño cometido por años en contra de las domesticas y su familia.

Otro factor a tomar en cuenta de este anteproyecto de ley, se encuentra en el considerando Quinto del mismo, el cual toca profundamente aspectos sensibles del ser humano y resalta la posibilidad  de que existan por la exposición de su condición de domestica: "sentimientos de inferioridad y marginalidad respecto al resto de las personas". Situación está, que somete a un régimen de segregación a un individuo por sus condiciones económicas e intelectuales, así como todas las demás razones que confluyen en este caso, y las coloca en un estado indefensión en un país de presumidos, que apenas reconocen la pluralidad como un evento normal dentro un sistema socioeconómico imperfecto. 

Me identifico y apoyo esta este proyecto de ley que: promueve, protege y garantiza derechos fundamentales de las personas del servicio y penaliza la discriminación de las mismas, por razones de pobreza. Me uno con mi pluma, a los esfuerzos del congresista a sabiendas de que aun hay quienes entienden que vivimos en tiempos de la esclavitud y lucharan por mantener estampadas con uniformes ridículos al personal de servicio, juagando a tiempos señoriales y pretendiendo por su posición social ventajosa, esclavizar a aquellos, cuya única diferencia es haber nacido en condición de desigualdad, marginalidad y extrema pobreza. 

Valora este artículo
(0 votos)

Periódico Digital, Desde Santo Domingo, República Dominicana

Los más Populares

Galeria de Fotos